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Barrio Judío

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El Barrio Judío de Ámsterdam o Jodenbuurt es tal y como su nombre indica, la zona donde vivían la mayoría de los judíos de Ámsterdam antes de la Segunda Guerra Mundial. Un paseo por esta zona de Ámsterdam está pues, muy relacionado con la historia de los judíos de Ámsterdam, que se establecieron en la ciudad a partir del siglo XVII a raíz de las persecuciones religiosas de las que eran víctimas en sus países de origen. En el Barrio Judío de Ámsterdam se encuentran varios monumentos y museos que relatan la historia de los judíos de Ámsterdam, así como de la persecución a la que fueron sometidos por los nazis.

Cómo llegar al Barrio Judío

La zona del llamado Barrio Judío de Ámsterdam se sitúa al este del centro de la ciudad, a pocos metros del famoso Barrio Rojo de Ámsterdam, en lo que se conoce como el barrio de Nieuwmarkt/Lastage.

Se puede llegar a él fácilmente andando, en metro (Waterlooplein), tranvía (14) o autobús.

La mayoría de las atracciones y museos del Barrio Judío se encuentran alrededor de la plaza Waterlooplein, que es el corazón del histórico Barrio Judío de Ámsterdam.

Qué ver y hacer en el Barrio Judío

El Barrio Judío de Ámsterdam es un enclave donde la cultura, el arte y la historia son las principales protagonistas. Sin ir más lejos, ¡aquí tenía su casa y atelier de trabajo el mismísimo Rembrandt! En este lugar histórico uno puede visitar tanto museos como mercados al aire libre o bien disfrutar de una obra de teatro. A continuación te doy una lista de lugares interesantes e imprescindibles que ver en el Barrio Judío de Ámsterdam.

Waterlooplein

La plaza de Waterlooplein fue y sigue siendo el epicentro del barrio. Aquí se organiza el famoso mercado de pulgas de Ámsterdam, tiene sede el ayuntamiento de Ámsterdam y se pueden ver obras de ópera y danza en el Muziektheater o Stopera.

La siempre animada plaza de Waterlooplein cuenta además con muchos cafés con terrazas donde hacer un tentempié y de una bonita iglesia, la Mozes en Aäronkerk.

Mercado de pulgas

En la plaza Waterlooplein se organiza seis días a la semana (de lunes a sábado) un fantástico mercadillo con productos de segunda mano que atrae siempre a muchos curiosos.

El mercado de pulgas de la Waterlooplein existe desde el siglo XIX y es el más antiguo y famoso de Ámsterdam.

En él se reúnen más de 300 paradistas con todo tipo de artículos: desde libros y discos de vinilo, hasta ropa de segunda mano y productos vintage, y como no, ¡bicicletas!

Como curiosidad, que sepas que en este mercadillo abundan las gangas y que se puede regatear en los precios.

De Stopera

Son varias las agrupaciones oficiales holandesas como la escuela de arquitectos, cine, música o danza, que tienen su sede en el Barrio Judío de Ámsterdam. ¡Incluso el ayuntamiento de Ámsterdam tiene aquí sus oficinas, en un edificio de lo más curioso llamado De Stopera!

El Stopera es el complejo de edificios que agrupan al ayuntamiento de Ámsterdam y el teatro de ópera y ballet nacional. Fue la obra de los arquitectos Cees Dam y Wilhelm Holzbauer, construido en los años 1982-1986.

Se sitúa en la misma plaza de Waterlooplein y destaca por su tamaño y forma circular, que se aprecia sobretodo desde el puente sobre el río Amstel de Blauwbrug.

La obra por supuesto no estuvo exenta de críticas. De hecho su nombre "De Stopera" le viene dado por las protestas de un grupo contrario a la construcción del edificio (de ahí el "stop" en su nombre en combinación con la palabra "opera").

Casa Museo de Rembrandt

Museum Het Rembrandthuis es un museo ubicado en una antigua casa en la calle Jodenbreestraat. Entre 1639 y 1658, la casa fue ocupada por el conocido pintor holandés Rembrandt van Rijn, quien también tuvo allí su estudio de trabajo.

En la actulidad la Casa de Rembrandt está abierta al público y ofrece una interesante exposición sobre la vida y obra del famoso artista holandés.

Museo Judío de Ámsterdam

El Joods Museum es la institución encargada de mantener en memoria el pasado judío de Ámsterdam. El museo, compuesto por varios edificios además de la Sinagoga Portuguesa de Ámsterdam, explica la historia del Barrio Judío y de sus habitantes y ofrece tours por la zona.

La Sinagoga Portuguesa de Ámsterdam merece asimismo especial atención, ya que en su construcción en el siglo XVII fue una de las sinagogas más grandes del mundo.

Tour guiado en el Barrio Judío de Ámsterdam

Descubre la historia del Barrio Judío y de sus habitantes de la mano de un guía local.

Museo Nacional del Holocausto

En el edificio histórico del Hollandsche Schouwburg se ubicará en el futuro el Nationaal Holocaust Museum o Museo Nacional del Holocausto.

Curiosamente, el lugar donde se instalará el museo es un lugar lleno de historia. Ya que lo que en sus inicios fue la casa del fundador del zoológico Artis y después un teatro, pasó a ser un lugar de deportación de judíos durante los años de la Segunda Guerra Mundial.

Asimismo, el teatro del Hollandsche Schouwburg también jugó un papel importante en el tráfico de niños judíos. Estos eran separados de sus padres al llegar aquí y eran alojados en el anexo enfrente del teatro, que funcionaba como guardería pero era menos controlado. De este modo el director del teatro consiguió hacer escapar a un total de 600 niños judíos.

Museo de la Resistencia Holandesa

Muy en línea con la historia sucedida con los niños en el Hollandsche Schouwburg, es el Verzetsmuseum Amsterdam o Museo de la Resistencia Holandesa de Ámsterdam, en el que se cuenta cómo funcionaba la red de resistencia holandesa y cómo era la vida en esos años de guerra y ocupación nazi.

¡Mi consejo!

Si te interesa la historia de los judíos en Ámsterdam y en especial lo sucedido durante el Holocausto, no dejes de visitar los museos del Barrio Judío de Ámsterdam, así como los monumentos en honor a ellos en el Wertheimpark, el Hortusplantsoen y la calle Weesperstraat. En la plaza Jonas Daniël Meijerplein la estatua De Dokwerker recuerda asimismo a los eventos acontecidos en La huelga de febrero de 1941, la primera (y única) manifestación de rechazo pública de los Amsterdammers ante la persecución de sus vecinos y amigos los judíos. Durante 24 horas los trenes y tranvías dejaron de funcionar en símbolo de solidaridad con el pueblo judío, aunque como ya es sabido, de poco ayudó.

Otras actividades de interés

Dónde comer en el Barrio Judío

Son muchas las opciones interesantes que encontrarás a la hora de comer en la zona del Barrio Judío en Ámsterdam. A continuación te doy algunas de mis recomendaciones:

  • Dignita Hoftuin (Nieuwe Herengracht 18a): restaurante para hacer un rico brunch. Lugar de lo más acogedor lleno de cristales con vistas al jardín del Hoftuin y al lado del Monumento Nacional del Holocausto. Cuenta con zona para que jueguen los peques y además los animales son bienvenidos.
  • Café de Sluyswacht (Jodenbreestraat 1): este curioso bar se encuentra en un antiguo puesto de guardia para las esclusas del canal y es ahora uno de los rincones más fotogénicos de Ámsterdam.
  • MOAK Pancakes City Center (Jodenbreestraat 144) : lugar idóneo para comerse unas tortitas al más puro estilo americano.
  • Morena aan de Amstel (Amstel 47): en este café venden todo tipo de bocadillos (pitas) y platos típicos de la cocina griega a muy buen precio.
  • Bagels & Beans (Waterlooplein 2): la cafetería de la conocida cadena de bagels Bagels & Beans es siempre una buena opción a la hora de comer.

Historia del Barrio Judío de Ámsterdam

Los primeros judíos llegaron a Ámsterdam alrededor del año 1600. Eran judíos sefardíes de España y Portugal que huían de la persecución religiosa en su país y en Ámsterdam encontraron un refugio seguro, ya que a pesar de la influencia de los clérigos calvinistas, en Ámsterdam había una cierta tolerancia religiosa.

De ahí que se instalaran en lo que entonces eran unas islas pantanosas a las afueras de la ciudad: Uilenburg, Valkenburg y Rapenburg, que más tarde se conocería como el Jodenbuurt o Barrio de los Judíos.

Lejos de la imagen que se suele tener de los ricos mercaderes y banqueros judíos, la gran mayoría de los judíos que vivían en Ámsterdam eran pobres. Aunque había algunas excepciones, los reglamentos de la mayoría de los gremios no permitían a los judíos practicar un oficio o tener una tienda, por lo que la mayoría de los judíos acabaron trabajando en el comercio en la calle (de ahí la aparición del mercado de pulgas en la Waterlooplein) y en profesiones en las que no existía ningún gremio, como la industria del diamante (de ahí la presencia de una fábrica de diamantes como Gassan Diamonds en la zona).

Mientras que los judíos más acomodados se trasladaban a las grandes casas de los canales, la mayoría de los habitantes judíos de Ámsterdam vivían en espantosas condiciones en el Barrio de los Judíos, algo que se alargó hasta inicios del siglo XX, momento en que el gobierno empezó a hacer cambios en el barrio para así mejorar las condiciones de vida de sus habitantes.

Con la ocupación nazi los judíos pasaron a ser perseguidos y los habitantes del Barrio Judío de Ámsterdam incluso fueron encerrados por un tiempo en su barrio. Entre agosto de 1942 y septiembre de 1943 se produjeron un seguido de redadas con las que muchos de los habitantes del Barrio Judío de Ámsterdam fueron arrestados y deportados a campos de concentración nazi.

Aproximadamente el 75% de los judíos de Ámsterdam fueron ejecutados en estos campos de concentración. Como consecuencia el Barrio Judío se quedó vacío, abandonado y descuidado, e incluso el tranvía que pasaba por él, el tranvía número 8, dejó de funcionar pero ya para siempre.

¿Sabías qué?

En parte gracias al buen registro que se hizo de los judíos que vivían en Países Bajos, Holanda acabó siendo el país con el mayor número de víctimas judías de Europa Occidental durante el Holocausto. De los 140.000 judíos que había en Holanda, 107.000 fueron deportados. De estos, solo unos 5.000 regresaron de los campos de concentración, mientras que otras 20.000 personas sobrevivieron de otra manera, la mayoría en la clandestinidad.

En el sucesivo Hongerwinter (Invierno del Hambre) de 1944-1945, la población hambrienta de Ámsterdam aprovechó la madera de los edificios vacíos y abandonados en el Barrio Judío para hacer hogueras, acabando por destrozar por completo el barrio.

No fue hasta más tarde, a partir de los años cincuenta y sesenta, que se empezó a reconstruir la zona, aunque muchas de las casas desaparecieron para dar cabida al metro. De las antiguas islas, por ejemplo, solo sigue una en pie: la Uilenburg.

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