¡Los mejores consejos de un local!

Scheveningen

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Una de las principales atracciones de la ciudad de La Haya es sin duda su playa, y en especial, el antiguo pueblo pesquero de Scheveningen. Aquí es donde vienen los holandeses a disfrutar de un día de sol, ya sea dándose un paseo por el muelle o bien tumbándose en la playa. Pero como centro turístico que es, Scheveningen tiene muchas más cosas por ofrecer al visitante.

Cómo llegar a Scheveningen

A la playa y pueblo de Scheveningen se puede ir tanto en coche como en transporte público e incluso en barco. Si estás en La Haya y dispones de bicicleta, entonces te interesará saber que también se puede ir en bicicleta a Scheveningen.

En coche

Hay varios parkings y zonas de aparcamiento en Scheveningen, pero ten en cuenta que en los días de buen tiempo, estos siempre se suelen llenar de coches.

Algunas de las opciones para aparcar el coche que tienes en Scheveningen son:

  • Aparcar en el parking BKS Parking - Nieuwe Parklaan, en la calle Nieuwe Parklaan 248.
  • Aparcar en el parking BKS Parking - Strand, en la calle Zwolsestraat 426.
  • Aparcar en el parking Havenkwartier, en la calle Dr. Lelykade 220.
  • Aparcar al lado de la playa Zuiderstrand (con parquímetro) al final de la calle Houtrustweg.

En tranvía

Si viajas desde la estación central de La Haya, lo mejor es coger el tranvía 9 que te lleva hacia la playa de Scheveningen, pasando por el Circustheater y el Kurhaus, y termina en la tranquila playa de Zwarte Pad.

Si lo que quieres es viajar al casco antiguo de Scheveningen, conocido como Oud Scheveningen, entonces es mejor coger el tranvía 11 y bajarse en la parada de Strandweg.

En barco

La forma más original de ir a Scheveningen desde la estación central de La Haya es sin duda a bordo de uno de los barcos de la compañía Willemsvaart, que ofrece todo tipo de cruceros por la ciudad y conecta La Haya con Scheveningen por el agua.

Qué ver en Scheveningen

Como centro turístico que es, Scheveningen rebosa de vida. Ya sea en sus playas, el muelle, el puerto deportivo o el antiguo pueblo pesquero: ¡siempre encontrarás algo que ver o hacer en Scheveningen! Lo mejor de Scheveningen es que es un destino que ofrece diversión para todos los gustos y edades.

La playa de Scheveningen

El principal reclamo por el que todo el mundo en Holanda conoce y visita Scheveningen es por su playa, que año tras año recibe la bandera azul como distintivo de calidad. Tal es su popularidad, que en un día de calor veraniego es casi imposible encontrar un lugar donde poner la toalla.

A lo largo de la playa de Scheveningen se extiende además el paseo marítimo, que por si no lo sabías, se sitúa encima de un dique con el que se protege el resto del pueblo en caso de mala mar. Aquí es donde se encuentran la mayoría de bares y restaurantes, tiendas con souvenirs playeros y otras atracciones como el acuario SEA LIFE Scheveningen. Aunque lo más destacado es sin duda el muelle y su gran noria.

¡Mi consejo!

La forma más divertida y emocionante de visitar la playa de Scheveningen es sin duda a bordo de un barco. No te pierdas por ejemplo los paseos en lancha súper rápida que ofrece Go Fast Scheveningen. Reserva aquí tus entradas.

Muelle de Scheveningen

De Pier es como se conoce al muelle de Scheveningen, uno de los principales iconos de la playa de Scheveningen. Dentro de él se sitúan ahora un sinfín de actividades: un mercadillo, paradas de comida de todo el mundo, terrazas con vistas a Scheveningen... e incluso ¡una noria gigante!

La torre al final del muelle de Scheveningen, la Piertoren, está además abierta al público y ofrece desde sus 55 metros de altura unas vistas espectaculares de la zona.

¿Sabías qué?

¡También es posible pasar la noche en el muelle de Scheveningen! Las suites del muelle de Scheveningen se llaman The Pier Suites y son ideales si lo que quieres es vivir una experiencia única. Consulta aquí su precio y disponibilidad.

Noria de Scheveningen

SkyView de Pier es el nombre de la noria del muelle Scheveningen, que con sus 42 metros de altura es la más alta de Europa sobre el agua.

Desde la noria, los visitantes tienen una vista panorámica del mar, la playa y el horizonte de La Haya. Un paseo en la noria dura un promedio de 10 minutos y se puede ampliar con un almuerzo o merienda a gran altura.

Balneario de Scheveningen

El monumental Grand Hotel Amrâth Kurhaus es un antiguo balneario, ahora convertido en hotel de lujo, a primera línea de playa. Fue justo aquí donde se construyó el primer balneario de Scheveningen en 1818. La construcción actual data del 1884-1885 y fue la obra de los arquitectos alemanes Johann Friedrich Henkenhaf y Friedrich Ebert.

El hotel-balneario fue el lugar de reunión habitual para la realeza, la alta nobleza y personajes conocidos como Winston Churchill y Audrey Hepburn.

En la actualidad puedes alojarte en el hotel, tomarte algo en su restaurante, visitar el spa o bien hacer un tour guiado por el interior del lujoso edificio. El hotel-balneario Kurhaus cuenta incluso con la colección de arte más grande de un hotel en Holanda desde que en 2015, la Gallery Bell'Arte se mudó de Maastricht al Kurhaus.

Acuario de Scheveningen

Una de las atracciones más populares entre el público infantil en Scheveningen es el acuario SEA LIFE Scheveningen, donde se muestran todo tipos de animales acuáticos.

Museo de esculturas de Scheveningen

Los amantes del arte cuentan en Scheveningen con un museo muy especial, el Museo Beelden aan Zee, que muestra la colección privada de esculturas de la pareja Theo Scholten y Lida Miltenburg al aire libre.

Cabe destacar que una parte de la colección, como la escultura del “Haringeter” (persona que come arenque), está en el mismo paseo expuesta y se puede ver totalmente gratis. Esta forma parte de lo que se conoce como la colección de “Sprookjesbeelden aan Zee” (esculturas de cuento en el mar).

Casco antiguo y puerto de Scheveningen

La zona más antigua y característica de Scheveningen se encuentra detrás de la antigua iglesia, la Oude Kerk, alrededor de la calle comercial Keizerstraat. Es justo aquí, en la zona llamada Oud Scheveningen, donde podrás escuchar a gente hablando el dialecto de Scheveningen y, con un poco de suerte, ver a alguien con el traje tradicional de Scheveningen. También encontrarás el famoso faro de Scheveningen y todo tipo de cafés y restaurantes donde probar los mejores pescados del Mar del Norte.

A pocos metros de la Oude Kerk se encuentra el puerto de Scheveningen, el Vissershaven o puerto de los pescadores. Este es el lugar donde el pasado marinero del pueblo cobra vida de nuevo. Cada domingo los pescadores parten en sus barcos hacia la mar y no regresan hasta el viernes, con el barco lleno de pescado. En el muelle les esperan sus familias. Después empieza la ajetreada faena de carga, descarga y subasta del pescado.

¡Mi consejo!

¿Quieres aprender más sobre la vida de los pescadores de Scheveningen? Entonces no te pierdas el Muzee Scheveningen, un museo donde la vida e historia de los pescadores de Scheveningen cobra vida. El museo también cuenta con una interesante exposición de biología marina y un pequeño acuario.

Dunas de Scheveningen

La costa holandesa se caracteriza sobretodo por la presencia de montañas de dunas a primera fila del mar, que a su vez, hacen de barrera natural contra la bravura y la subida de las aguas del Mar del Norte.

Scheveningen cuenta en ambos lados del pueblo de preciosos campos de dunas por donde pasearse y disfrutar de la naturaleza: son el Westduinpark (al oeste de Scheveningen) y el Oostduinpark (al este de Scheveningen). Aquí tanto puedes pasear como ir en bicicleta.

Otras actividades

Scheveningen no sería lo mismo sin su rica oferta de ocio. En Scheveningen tanto puedes hacer clases de surf como puenting y tirolina, ver un musical u obra de teatro, ir al casino o cantar en el Crazy Piano's.

De Scheveningen son asimismo muy conocidos los festivales de fuegos artificiales y las hogueras de fin de año. Y en verano las fiestas en los chiringuitos a pie de playa son muy populares.

Restaurantes en Scheveningen

Scheveningen cuenta con muchos restaurantes y cafeterías donde tomarse algo. Muy popular en verano son los chiringuitos a pie de playa. Otra opción para los más gourmets son los restaurantes especializados en pescados y mariscos y para los niños no faltan las famosas pannenkoekenhuis (restaurantes de panqueques) y, por supuesto, las pizzerías.

¡Mi consejo!

¡No dejes de probar los típicos platos de pescado holandeses como el haring (arenque crudo) y el kibbeling (pescado rebozado) durante tu visita a Scheveningen! A lo largo del paseo marítimo son muchas las paradas que verás donde se vende tan rico manjar. Uno de los lugares de más renombre para probar el pescado del Mar del Norte es sin duda Simonis aan de Haven (Visafslagweg 20).

Historia de Scheveningen

En el mismo sitio donde ahora se sitúa el monumental edificio de Kurhaus, construyó en 1818 Jacob Pronk el primer balneario de Scheveningen, lo que significó el inicio de Scheveningen como lugar de baño y diversión. Pero antes de todo eso ya había gente viviendo en Scheveningen. De hecho Scheveningen fue por mucho tiempo un simple pueblo de pescadores.

Aunque se tiene constancia de la presencia de pescadores en la zona desde siglos anteriores, fueron los condes de Holanda, con residencia en la vecina Die Haghe (La Haya), los que propiciaron la construcción del pueblo pesquero que hoy en día conocemos. La creciente demanda de pescados en el nuevo y rico asentamiento atrajo a muchos pescadores que se establecieron en la franja costera más cercana, lo que es hoy Scheveningen.

Hasta mediados del siglo XVII, el pueblo solo estaba conectado con La Haya por un camino de dunas, el Westerpad, que terminaba en el palacio Noordeinde en La Haya. En 1665, se completó la Scheveningseweg, construida según un diseño de Constantijn Huygens, lo que mejoraba considerablemente la conexión del pueblo con la ciudad.

A partir del siglo XIX, Scheveningen se fue poco a poco convertido en una ciudad balneario. Los baños con agua del mar se hicieron muy populares, sobretodo para aquellas personas con dolencias reumáticas y enfermedades nerviosas.

En 1828 el balneario de Jacob Pronk pasó a manos del ayuntamiento de La Haya, que veía futuro en la explotación de los baños marinos e hizo construir allí la Casa de Baños Municipal. En 1884 se construyó el famoso hotel Kurhaus y otros hoteles siguieron.

La construcción de nuevas avenidas y la estación de tren (en funcionamiento entre 1907 y 1953), mejoró todavía más la conexión de Scheveningen con el resto del país.

Gran parte del pueblo de Scheveningen fue destruido durante la ocupación alemana en la Segunda Guerra Mundial, al estar este en la denominada línea de defensa Atlantikwall (Muro Atlántico) de los alemanes. Algunos de los bunkers de esta época todavía se han conservado y se abren al público en determinadas fechas.

En la actualidad Scheveningen es un pueblo que pertenece a La Haya y que vive sobretodo del turismo. Cuenta con su propio dialecto y en la parte antigua del pueblo todavía hoy es posible ver de vez en cuando a alguna persona con el traje regional puesto.

¡Mi consejo!

Completa tu visita a Scheveningen visitando el Panorama Mesdag. Se trata de la obra de Hendrik Willem Mesdag, uno de los artistas más importantes de la Escuela de La Haya, que representó Scheveningen en un cuadro enorme de 120 metros de ancho y 14 de alto. Reserva aquí tus entradas.

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